Un bálsamo labial que se utiliza para hidratar los labios, puede hacer que ciertos ingredientes que algunos fabricantes incluyen en su formulación, penetren en el organismo a dosis nocivas.
En concreto los MOSH (Mineral Oils Saturated Hydrocarbons) y MOAH (Mineral Oils Aromatics Hydrocarbons), dos sustancias tóxicas presentes en los aceites minerales derivados del petróleo, que la norma europea de cosméticos permite usar (1223/2009).
