Síntomas como piel seca, escamosa y un escozor intenso que afecta a la parte interna de los codos, detrás de las rodillas, las piernas, los brazos y la cara (incluso puede llegar a cubrir la mayor parte del cuerpo), son síntomas de un brote de atopía.
Este mal, que normalmente aparece durante el primer año de vida, se trata de una enfermedad inflamatoria crónica, repetitiva, que genera mucho picor y que afecta fundamentalmente a los niños pequeños.
