Los primeros síntomas son dolor el la ingle o zona interna del muslo al caminar, subir o bajar escaleras. Cuando la articulación entra en calor, las molestias suelen desaparecer, peor después de andar un rato o de hacer ejercicio vuelven a aparecer. A medida que el desgaste avanza, es posible que acciones tan habituales como cruzar o flexionar las piernas se vuelvan más complicadas y duela también de noche o al estar en reposo
- Utiliza sillas altas y preferiblemente con apoyabrazos que te permitan impulsarte (muchas veces provoca dificultades para sentarse o levantarse)
- No te sientes con las piernas cruzadas, en esta postura la articulación de la cadera se sale del eje y el fémur se desplaza, lo que puede provocar inflamación y sobrecarga
- Acostúmbrate a utilizar un calzador para no tener que agacharte cuando te pongas los zapatos. Si te duele la cadera al estar acostado, colócate un almohadón entre las piernas. Evita que la cadera se desplace hacia delante y será más fácil que la rodilla y la espalda queden alineadas.
No practicar deportes de impacto que impliquen saltar, correr, levantar peso, hacer giros bruscos etc.. Nadar o montar en bicicleta son opciones muy recomendables, ya que la cadera se mueve de forma armónica y no soporta peso. Técnicas con movimientos suaves como el yoga o el taichi, también son recomendables. Además ayudan a relajarte y tolerar mejor el dolor.
- Deshazte del sobrepeso
- Revisar el colchón, si es demasiado blando hace que las articulaciones se hundan y sobrecarguen.
- Si crees que tienes una cadera más alta que la otra, puede ser el desencadenante de la artrosis, consulta a tu médico, normalmente estas asimetrías se corrigen con una plantilla.
El cartílago no tiene vasos sanguíneos, si los tiene la membrana que los cubre (pericondrio), por eso las células que lo forman no reciben oxigeno ni nutrientes y también resulta más difícil que los fármacos lleguen justo al área a tratar. Por ello, los tratamientos que se emplean se limitan a cumplir dos tareas:
- Por un lado a aliviar el dolor y la inflamación
- Por otro lado, procurar que el desgaste no avance (lo cual solo es posible si se actúa en fases tempranas).
La terapéutica dependerá de si se trata o no de una artrosis avanzada:
- Con los AINEs, hay que ser cautos con las personas que tienen alguna alteración en su hígado, en su corazón o riñones. Si te han recetado antiinflamatorios o analgésicos y no notas una mejoría, no realices sobreesfuerzos. Cuando su efecto desaparezca, el dolor será más intenso por la sobrecarga.
- Las prótesis están indicadas en casos de artrosis muy avanzadas
- Terapia regenerativa: Se pueden usar factores de crecimiento presentes en la sangre del propio paciente) o células madre en los casos de artrosis leve o moderada
Comida
Un exceso de grasas saturadas o de azúcar provoca inflamación y por tanto, favorece la artrosis. En cambio, si conviene tomar:
- Calcio (lácteos, pescado azul, frutos secos. Importante para la salud ósea. Se absorbe mejor si lo combinas con vitamina D.
- Vitamina C (cítricos, frutos del bosque, verduras de hoja verde). Es vital para producir colágeno (el principal componente del cartílago).
- Ácidos grasos omega 3 (pescado azul, aceite de oliva, semillas de lino), que alivian la inflamación
- Acostúmbrate a utilizar un calzador para no tener que agacharte cuando te pongas los zapatos. Si te duele la cadera al estar acostado, colócate un almohadón entre las piernas. Evita que la cadera se desplace hacia delante y será más fácil que la rodilla y la espalda queden alineadas.
No practicar deportes de impacto que impliquen saltar, correr, levantar peso, hacer giros bruscos etc.. Nadar o montar en bicicleta son opciones muy recomendables, ya que la cadera se mueve de forma armónica y no soporta peso. Técnicas con movimientos suaves como el yoga o el taichi, también son recomendables. Además ayudan a relajarte y tolerar mejor el dolor.
- Deshazte del sobrepeso
- Revisar el colchón, si es demasiado blando hace que las articulaciones se hundan y sobrecarguen.
- Si crees que tienes una cadera más alta que la otra, puede ser el desencadenante de la artrosis, consulta a tu médico, normalmente estas asimetrías se corrigen con una plantilla.
El cartílago no tiene vasos sanguíneos, si los tiene la membrana que los cubre (pericondrio), por eso las células que lo forman no reciben oxigeno ni nutrientes y también resulta más difícil que los fármacos lleguen justo al área a tratar. Por ello, los tratamientos que se emplean se limitan a cumplir dos tareas:
- Por un lado a aliviar el dolor y la inflamación
- Por otro lado, procurar que el desgaste no avance (lo cual solo es posible si se actúa en fases tempranas).
La terapéutica dependerá de si se trata o no de una artrosis avanzada:
- Con los AINEs, hay que ser cautos con las personas que tienen alguna alteración en su hígado, en su corazón o riñones. Si te han recetado antiinflamatorios o analgésicos y no notas una mejoría, no realices sobreesfuerzos. Cuando su efecto desaparezca, el dolor será más intenso por la sobrecarga.
- Las prótesis están indicadas en casos de artrosis muy avanzadas
- Terapia regenerativa: Se pueden usar factores de crecimiento presentes en la sangre del propio paciente) o células madre en los casos de artrosis leve o moderada
Comida
Un exceso de grasas saturadas o de azúcar provoca inflamación y por tanto, favorece la artrosis. En cambio, si conviene tomar:
- Calcio (lácteos, pescado azul, frutos secos. Importante para la salud ósea. Se absorbe mejor si lo combinas con vitamina D.
- Vitamina C (cítricos, frutos del bosque, verduras de hoja verde). Es vital para producir colágeno (el principal componente del cartílago).
- Ácidos grasos omega 3 (pescado azul, aceite de oliva, semillas de lino), que alivian la inflamación
Enfermedades: La Artrosis Parte 2
Observaciones... Puedes encontrar las referencias, la bibliografía empleada y además, descargar ésta publicación en formato pdf., en... El Mega Archivador.
.png)